Antes que las naves

Antes que las naves del corsario arrasen con mi puerto, tomaré mi saco de dormir, el cepillo de dientes, tu fotografía y partiré a recorrer los caminos agrestes de tu campiña, buscando el árbol que nos cobijó aquella noche de nuestro encuentro, buscando el arroyo que nos ayudó a despertar y sació nuestra sed, buscando el nido abandonado de aquellos pichones recién nacidos de la alondra que con trinos vistió de arpegios nuestro amanecer; buscando bajo las piedras del camino las palabras que aquella noche no encontré, cuando quise escribir mi mejor poema en la albura y tersura de tu piel.

Y espero que el tiempo me acompañe, que el frio no congele mis falanges escritoras, que los baches y piedras del camino no me hagan tropezar y caer; y que el viento del norte no entorpezca el caminar por los senderos de tu tierra.

Páginas de este blog

domingo, 22 de junio de 2014

Poemas pequeños que quizás no dicen nada (4)

Vicente Herrera Márquez


Me gustaría
Me gustaría vivir contigo.
Discutiríamos varias horas del día
Pelearíamos  por lo menos una de esas horas
Nos encerraríamos otras tantas en nuestros propios pensamientos
Luego por dos horas calmaríamos el ímpetu de nuestros caracteres
Y el resto del día… estoy seguro que viviríamos nuestro amor.
 
Me cansé
Me cansé de llamar a tu puerta,
de rasguñar los cristales de tus ventanas,
y de esperar que asomaras por entre las cortinas.
De no recibir ni unas pocas letras, un susurro en el viento
o un te quiero escondido en un correo.
Me di cuenta de que mis gritos no traspasan tu ropaje de silencio
y mis caricias no pueden vencer la coraza con que vestiste tu piel.
 
El juego
En el juego de la vida jugué y gané.
También jugué y perdí.
Gané tu adiós y perdí tu amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario